En este inventario se recogen todas las visitas pastorales desde el siglo XV (fragmentarias) hasta principios del siglo XX que los arzobispos conservaban en su archivo. Hay que tener en cuenta que una gran parte de las visitas anteriores al siglo XIX se perdieron en 1813, cuando los franceses, al retirarse de la ciudad de Tarragona, dinamitaron el palacio arzobispal y el castillo del Patriarca.
La visita pastoral es el deber episcopal de visitar la propia diócesis, fundamentado en la antigua costumbre, que fue sancionada en diversos concilios de Tarragona (516, 1230, 1239, etc.). El plazo de un año previsto para completar una ronda de visitas se duplicó después del Concilio de Trento y se amplió a un quinquenio. Se pueden distinguir diversos períodos, según que el visitador pusiera el interés en velar por la conducta de las personas (siglos XIII-1350), en conocer el estado de los edificios, el mobiliario litúrgico, el personal y las fundaciones (1350-1800), o bien se basara en cuestionarios respondidos previamente por los párrocos.


